14 jul. 2011

Un recuerdo inolvidable.



Quisiera ser como un infante,
que sueña y grita las verdades.

Desearía volver el tiempo,
y ser aquel niño,
que lucha sin medida
y descansa como un ángel.

Veo sueños perdidos,
escucho melodías olvidadas,
no encuentro el motivo para seguir contigo.

¡Fueron los caprichos! Los que nos unieron,
¡fueron las mentiras!
Las que nos ataron, las que nos obligaron,
a perdernos en miradas… Sonrisas,
en fotografías pasadas,
con la esperanza de memorar en ellas,
los momentos donde:

Nos entregamos a la pasión de la noche,
al delirio de nuestros cuerpos ardientes,
a la miel de nuestros labios,
y de todo eso; solo ha quedo el recuerdo.

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